INMERSOS EN LA ECONOMÍA DIGITAL

05/08/2019

Han pasado ya treinta años desde el nacimiento de Internet, un descubrimiento extraordinario que cambió la vida de todos. Su legado ha posibilitado la proliferación de tecnología que ha impulsado el crecimiento económico, ha creado nuevos puestos de trabajo, dado acceso a la información a millones de personas y abaratado el precio de productos y servicios.

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El medio digital logró en 2018 un incremento del 12,6% en su volumen de inversión publicitaria según el último estudio de Infoadex (1). La expansión de la conectividad avanza a pasos agigantados con la implantación del 5G en España el pasado junio. Las redes sociales han evolucionado hasta convertirse en un nuevo canal de venta, siendo ya la opción elegida por el 18% de las pymes en nuestro país (2), y las plataformas VOD (Video On Demand) de pago forman parte de 1 de cada 3 hogares españoles (3).

Es difícil imaginar un día a día en el que no establezcamos alguna relación con el entorno digital. Para las personas, los negocios y la sociedad en general, ha supuesto la apertura de innumerables posibilidades.

Sin embargo, con el crecimiento llegó también el cambio. Y los cambios nunca son fáciles. La economía digital ha sido una importante fuente de evolución en todo el mundo. Asegurar sus beneficios en el futuro requiere una visión sobre cómo la innovación puede satisfacer mejor las necesidades de las personas.

Este universo tecnológico ha dado lugar no solo a nuevos formatos y herramientas, sino también a nuevos consumidores digitales, nativos de la era tecnológica que han aprendido a manejarse en el mundo online con sus propias condiciones: instalación de Adblockers, aplicaciones para limitar el uso desmesurado de apps, programas freemium de contenidos sin publicidad…

Si hace unos años las opciones eran más limitadas, ahora son prácticamente infinitas.  En lo que al mundo publicitario se refiere, la innumerable cantidad de soportes, canales y medios unidos al cambio en los hábitos de consumo, nos dan la posibilidad de alcanzar a los usuarios en entornos más efectivos. Este incremento exponencial de oportunidades también se ve reflejado en la sobreexposición de estímulos a la que nos vemos sometidos, que puede desembocar en una saturación informativa en determinados casos.

Ante esto, los consumidores han desarrollado una atención selectiva que les permite elegir la información que procesan, prestando atención solo a aquello que realmente destaque del resto. Si conseguimos que nuestro impacto sea el más atractivo durante este proceso, será un claro indicativo del interés de éste por el contenido que se expone, lo que aporta un verdadero valor añadido desde el punto de vista de nuestro negocio.  

Y entonces, ¿dónde se encuentra la oportunidad para alcanzar de forma más efectiva al usuario? Conocer al consumidor y adaptarse a su comportamiento es la mejor manera de establecer una relación duradera y de confianza en el tiempo. 

La tecnología sigue en continua evolución y cada vez son más las posibilidades que permiten ofrecer al usuario ese valor añadido en los mensajes que recibe.  Tanto la publicidad programática, como la publicidad nativa son claros ejemplos de formatos que con los que se trata de incrementar la calidad del impacto recibido. La primera, ofreciéndoles información útil sobre sus propios intereses y la segunda integrando por completo la publicidad en su entorno.

A pesar de esta multiplicidad de oportunidades, la realidad es que el objetivo sigue siendo el mismo. El medio digital no es más que un nuevo camino para alcanzar al consumidor en todos los puntos de contacto posibles. Lo que verdaderamente construye marca es el todo. La sinergia entre medios es necesaria si lo que buscamos es lograr que el consumidor sea nuestro mejor prescriptor. Con esto, conseguimos además ampliar el concepto de recomendación a un entorno digital, lleno de interacciones, reseñas, puntuaciones y comunidades. Y los brand ambassadors son los que construyen una marca, los que hacen que tenga sentido lo que hacemos. Porque las marcas tienen la misión de facilitar la vida a las personas siendo útiles sea cual sea el entorno que nos toque vivir. Y eso no ha cambiado. Solo se han ampliado las opciones.

La economía digital nos permite lograr la mejor versión de nosotros mismos. En todos los entornos. También en el de la publicidad. Capitalizar este concepto significa aprovecharlo en el camino correcto y construir hacia el futuro.  

 

(1): Estudio Infoadex de la inversión publicitaria en España en 2018.
(2): “Las pymes españolas en el ámbito online”, realizado por Ebay (2018).
(3): Panel de Hogares CNMC del segundo trimestre de 2018.

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